Cualquiera que haya vivido la historia económica argentina sabe que, frente a saltos del dólar, este tipo de reacción suele generar más angustia
El presidente de la Nación, Javier Milei, explicó ayer que en los próximos meses la Argentina va a tener problemas para juntar reservas. Pero, aclaró, “cero pánico”. Cualquiera que haya vivido la historia económica argentina sabe que ese tipo de reacción suele generar más angustia. Cuando un presidente o ministro argentino dice que “el que apuesta al dólar pierde”, probablemente suba el dólar. Cuando otro dice “el que puso dólares recibirá dólares”, seguramente ocurra lo contrario. Pero tal vez ahora sea distinto y el “cero pánico” de Milei calme todas las incertidumbres.
Sin embargo, hay algunos motivos para dudar. Uno es que durante las últimas semanas los dólares paralelos se apreciaron un 50 por ciento. En abril, Milei mismo había dicho que era una “estupidez” acelerar la devaluación del dólar oficial porque los “libres” estaban al mismo precio y eso expresaba el valor de mercado. Esa misma lógica, la del Milei de hace solo tres meses, debería producir una devaluación del 50 por ciento en estos días. Pero Milei no la aplica. Esas idas y vueltas presidenciales no son muy tranquilizadoras. Lo mismo pasa con las promesas de dolarización, los anuncios de recuperación en V, los cambios permanentes acerca de las condiciones necesarias para salir del cepo y tantas otras cosas. Milei es un presidente que habla mucho y no siempre dice lo mismo. Así que eso de “cero pánico” puede referirse a un sentimiento volátil.
Fuente. InfoB
