Decenas de miles de personas desafiaron al frío y colmaron el centro de Buenos Aires para celebrar un nuevo título de la Selección de Messi y Di María. Cerca de las 5 de la mañana la Policía desalojó para liberar el tránsito
Cinco grados, son las dos de la mañana de un lunes de invierno en Buenos Aires y la calle estalla como un carnaval. Sólo en Argentina puede darse semejante locura. Desde el final del partido, o incluso antes de la consagración, fue bajando la multitud inquieta hacia el punto de encuentro: por la avenida Corrientes, por Córdoba, por Rivadavia, por la 9 de Julio desde el sur y desde el norte, otra vez, como aquel verano de los cinco millones, a los gritos y a los bocinazos. Un desfile que se hizo costumbre, afortunadamente, desde que en 2021 se rompió la matrix maldita y volvimos a festejar títulos de la Selección, uno atrás del otro.
Fuente: InfoB
