Los mandatarios reclaman que les transfieran más fondos. Dicen que están al límite y que cada vez les cuesta más pagar sueldos y gastos corrientes. Las quejas, las fotos y un reproche. El veto a la reforma jubilatoria y la encuesta que le dio una buena noticia al Presidente

Javier Milei enfrenta un mes con desafíos para el rumbo de su gobierno

“Roma no paga traidores, pero tampoco leales. Hoy Roma no paga nada”. La frase la pronunció uno de los colaboradores más cercanos al difuso conjunto de gobernadores aliados que ven pasar los días sin que se cumpla lo que, dicen, se comprometió el Gobierno. Es una cuestión de plata, pero también de una relación política que empieza a desgastarse en un momento crítico para el oficialismo: septiembre es un mes que juntará malas noticias económicas y votaciones en el Congreso sensibles para los intereses de la Casa Rosada.

Son “las fuerzas del suelo”, como definió el mismo interlocutor a los gobernadores del radicalismo, del PRO y del peronismo de bandera blanca, que vino haciendo más oficialismo que oposición. Estos mandatarios provinciales vienen transmitiendo desde hace semanas un reclamo insistente por más recursos, porque dicen que cada mes que pasa se les hace más difícil pagar los sueldos, las obras y las deudas, incluso las que que tienen con la Nación.

Fuente: InfoB