Su padre, policía de profesión, amenazaba de muerte a la madre y a los hermanos de la niña para que no denunciara las violaciones. Ella era entregada también a su abuelo y a un tío. Pretende que se haga un juicio para que se conozcan las monstruosidades cometidas de la persona a la que se niega a llamar “padre”
Marita Tobio y su acusación contra el policía bonaerense que abusaba de ella y a quien no llama «padre»
“Cuando escucho que alguien chasquea los dedos todavía me impresiona. Empiezo a sentir terror. Porque era lo que hacía mi progenitor como señal hacia mí, una especie de orden y significaba que debía acercarme y sentarme sobre sus piernas para que empezara a abusarme. Después me ofrecía a mi tío y a mi abuelo. Necesito justicia para sanar esas heridas y me la niegan desde hace años”.
Fuente: InfoB