Se accedió a un informe que revela cómo actuaron los agentes que vivieron años en Buenos Aires, fueron detenidos en Eslovenia y los recibieron con honores en Moscú. La oleada migratoria que preocupa al Gobierno y un acuerdo vulnerado por Rusia que sigue vigente

Putin recibió con honores a los espías que se hicieron pasar por argentinos y otros liberados en el intercambio de prisioneros con EEUU

Anna Valereva Dulceva y Artem Viktorovic Dulcev saludaron al jefe del Kremlin junto a sus hijos

“Buenas noches”. El saludo en español de Vladimir Putin a dos niños de 9 y 11 años nacidos en Buenos Aires que llegaron a Moscú con sus padres, los espías Artiom Dultsev y Anna Dultseva, expuso mucho más que una escena de ficción. Confirmó la actuación de una red global de inteligencia que tiene a la Argentina como eslabón de una larga cadena, forjada por complicidades, dinero negro y falta de controles. Una maraña de agentes ilegales que tienen vidas “normales” para actuar sin que suenen alarmas. Y que se aprovechan de las oportunidades que ofrecen países como el nuestro, que firmó en 2009, durante el gobierno de Cristina Kirchner, un acuerdo para viajar sin visa y que pese a todas las sospechas sigue vigente. Un dossier secreto al que se accedio revela lo que hizo el matrimonio en los largos años que vivieron en el barrio porteño de Belgrano y expone un modus operandi siniestro.

Fuente: InfoB