Buenos Aires – La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) difundió su último informe de actividad comercial, que muestra un panorama complejo para las pequeñas y medianas empresas del país. Según el relevamiento, las ventas minoristas de este sector registraron una caída del 1,3 % en junio en comparación con el mes anterior, y el primer semestre del año cerró con un saldo general negativo.
Aunque la comparación con el mismo mes del año anterior mostró un leve aumento del 0,9 %, desde la entidad aclaran que este repunte no responde a una mejora estructural. Se atribuye principalmente a factores puntuales, como el pago del aguinaldo o el impacto de la Copa del Mundo, por lo que no alcanza para confirmar una recuperación sostenida del consumo.
El informe también detalla que el gasto de los hogares se mantuvo muy selectivo: los consumidores, con presupuestos ajustados, priorizaron compras esenciales y dejaron de lado la adquisición de bienes duraderos. Esta dinámica impidió revertir la baja en la facturación respecto de mayo y refleja que la demanda sigue sin recuperarse con fuerza.
Por rubros, varios sectores cerraron el mes con números en rojo. El más afectado fue Bazar, decoración y muebles, con una caída interanual del 3,1 %. Le siguió Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que retrocedió un 2 %, golpeado por la falta de inicio de nuevas obras. También registró una baja del 1 % el sector de Calzado y marroquinería. Para CAME, estos datos confirman que la actividad comercial sigue estancada y las PyMEs aún no logran salir de la dificultad.