Se trata de una de las arritmias más peligrosas, ya que produce que los latidos del corazón sean rápidos e irregulares, superando en algunos casos los 400 por minuto. Cómo funciona una innovadora tecnología para el monitoreo cardíaco desde el hogar
Según la Asociación Estadounidense del Corazón, entre el 15% y el 20% de las personas que sufren un accidente cerebrovascular también padecen fibrilación auricular
La fibrilación auricular, aunque muchas veces silenciosa, es una de las arritmias más peligrosas que pueden afectar al corazón. Se trata de un trastorno que provoca latidos rápidos e irregulares, que pueden llegar a superar los 400 por minuto. A simple vista, los síntomas pueden confundirse con simples palpitaciones, mareos o una leve fatiga.
Sin embargo, detrás de estas señales sutiles se esconde un riesgo mucho mayor: el de un accidente cerebrovascular (ACV). Según estimaciones de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) entre el 15% y el 20% de las personas que sufren un ACV son pacientes con fibrilación auricular.
A medida que envejecemos, el riesgo de desarrollar fibrilación auricular aumenta. Lo preocupante es que muchos de los afectados no presentan síntomas evidentes, lo que dificulta el diagnóstico, siendo que el latido irregular provoca que la sangre se acumule en las cámaras superiores del corazón, lo que puede derivar en la formación de coágulos. Si uno de estos “viaja” al cerebro, puede bloquear una arteria y desencadenar un accidente cerebrovascular o derrame cerebral.
Fuente: InfoB