En una entrevista televisiva, Marcelo Gutiérrez, padre de la joven asesinada, compartió detalles desgarradores sobre el crimen y la vida de su hija. Néstor Soto, compañero de estudios de la víctima, está detenido como único sospechoso.
El caso del femicidio de Catalina Gutiérrez sigue generando conmoción en Córdoba. Según relató Marcelo Gutiérrez en una entrevista televisiva, la noche en que su hija desapareció fue marcada por la angustia y la incertidumbre en su hogar. «Llegué alrededor de las 22 y mi esposa me dijo que no respondía. Era raro y ahí comenzó el calvario», expresó.
El padre de Catalina reveló que fue el novio de la joven, a quien describió como «un chico divino», quien alertó a la familia sobre su ausencia, después de que ella enviara un último mensaje de voz mientras se dirigía al shopping Patio Olmos. «Mi amor, voy para allá para jugar al bowling al Patio Olmos», fueron las últimas palabras de Catalina, que incluían el sonido de las balizas de su auto.
El novio notó que Catalina no respondía a sus mensajes. Preocupado, alertó a sus suegros y a su cuñada sobre la situación.
Las autoridades sospechan que Néstor Soto hizo que Catalina desviara su camino hacia su casa en barrio Jardín, donde ocurrió el crimen. La justificación que usó para cambiar su recorrido aún está siendo investigada.
Según las autoridades, se cree que luego la llevó al Renault Clio inconsciente debido a los golpes recibidos, y en un área de descampados intentó incendiar el vehículo. Sin embargo, el fuego no se propagó y Catalina habría fallecido debido a la inhalación de monóxido de carbono.
«Nunca dijo que iba a pasar a buscarlo, pero suponemos que fue una llamada de ‘vení, pasá por acá ya que vas’ y algo pasó en el medio», agregó Gutiérrez sobre los momentos previos al fatal desenlace.
Cómo encontraron a Catalina Gutiérrez
La familia denunció la desaparición y, gracias a la ubicación del celular de Catalina, la Policía pudo localizar su auto tan solo 30 minutos después, en una zona cercana a la residencia de Soto. «El celular estaba tildado en una ubicación rara. Estuvo 30 minutos parado en la diagonal que va para la Parrilla de Mirta (la misma calle de la casa del sospechoso) y la última vez que se activó fue donde la encontraron», comentó Gutiérrez, destacando la rapidez con la que actuaron las autoridades aunque lamentando que «ya había sucedido lo que sucedió».
Desconsolado, Marcelo Gutiérrez, confesó que no quiere saber los detalles de lo que pasó con Catalina. «Debe ser horrible, me interesaría que esté hoy conmigo y ya no va a estar», expresó.
Fuente: Crónica
