El presidente de la institución, Amos Linetzky, y el abogado Miguel Bronfman, que lleva 27 años representando a la entidad en la causa, analizaron la investigación, la posibilidad de avances, el crecimiento del antisemitismo y las respuestas que adeudan los tres poderes del Estado
Faltan apenas unas horas para que se cumplan 30 años de la trágica explosión que le costó la vida a 85 personas en el corazón de Once. En el mismo lugar, en un edificio reconstruido, las reuniones no paran. Representantes de todo el mundo llegan para estar presentes en el acto aniversario. “El terrorismo sigue, la impunidad también”, dice el lema de la convocatoria. Amos Linetzky, el titular de AMIA, aparece a contrarreloj en la sala donde tendrá lugar la entrevista y lleva en su solapa un pin de cinta amarilla, en apoyo a la concienciación sobre rehenes en Palestina. Saluda con afecto a Miguel Bronfman, el abogado que lleva 27 años representando a la entidad en la causa que intenta esclarecer el atentado.
“El reclamo es el mismo, más que nunca este año, donde hemos visto lo que pasó en el pogrom del 7 de octubre”, dice Linetzky. “Y es el mismo factor de fondo, no son temas separados: la misma matriz de odio, la intolerancia, quien está detrás de todos estos actos es el mismo. El factor común es muy claro. Nuestro reclamo no puede claudicar y el paso del tiempo lo agrava más. Obviamente, con un enfoque de abrazo simbólico a las familias que a 30 años siguen reclamando. Muchos ya dejaron este mundo sin ver justicia”, reflexiona.
Fuente: InfoB
