El chavista que heredó un modelo agotado terminó conduciendo al país a una crisis institucional, económica y humanitaria sin precedentes. Así fue el colapso social que redefinió la historia de la nación caribeña
La llegada de Nicolás Maduro al poder en 2013 profundizó la polarización política y la crisis institucional heredada del chavismo en Venezuela
Desde su llegada al poder en 2013, ungido públicamente por Hugo Chávez antes de su muerte, Nicolás Maduro gobernó una Venezuela que atravesó una profunda transformación. Ese primer día, todavía envuelto en los rituales del duelo nacional, heredó un país polarizado, con una economía debilitada y una estructura política diseñada bajo el proyecto fracasado del chavismo. Pero también heredó suspicacias. Su victoria por 234.935 votos sobre Henrique Capriles dejó un margen estrecho que alimentó denuncias sobre irregularidades, auditorías incompletas y la duda sobre su nacionalidad, por la afirmación opositora de que Maduro nunca presentó su partida de nacimiento venezolana ya que era oriundo de Colombia, lo cual haría inviable su ejercicio presidencial. Aquella grieta inicial se volvió el punto de partida de un período que, con el paso de los años, estaría marcado por la erosión institucional, la crisis económica y el uso creciente de la fuerza estatal.
Fuente: InfoB