Buena parte de la resistencia a la idea de la “gran explosión” era su paralelo con el relato bíblico. Para más, fue formulada por un sacerdote, el matemático y astrónomo Georges Lemaître. Un libro asegura que la idea de Dios es cada vez menos tabú para los científicos
La teoría del Big Bang fue llamada así por sus detractores
Para descalificar la teoría de Georges Lemaître, el físico inglés Fred Hoyle (1915-2001) se burló en una emisión de la BBC: “Es un big bang”, bromeó, sin imaginar que estaba bautizando la idea con el nombre con el que se la conoce hasta el presente. Hoyle era partidario de otra teoría, la del “estado estacionario”: el universo es eterno y no cambia.
Georges Lemaître, sacerdote jesuita de nacionalidad belga, publicó el artículo “El comienzo del mundo desde el punto de vista de la teoría cuántica”, en la revista inglesa Nature, en el año 1931. El universo está en expansión, afirmaba, y eso implica que en un momento dado fue mucho más pequeño y, en el origen, hubo un “átomo primitivo” o “primigenio”, que concentraba todo y que, hace 5.000 millones de años, explotó iniciando su dispersión.
La teoría de la relatividad de Albert Einstein fue la que hizo posible el “hallazgo” de Lemaitre, pero aquel inicialmente fue escéptico por las mismas razones que Hoyle: demasiado aroma bíblico.
Fuente: InfoB