Kansas City, Estados Unidos – La defensa del título mundial comenzó de la mejor manera posible. La Selección Argentina derrotó contundentemente por 3 a 0 a Argelia en su primer partido del Grupo J, disputado en el Kansas City Stadium, y se instaló como único líder de su zona tras una actuación de gran nivel. Con Lionel Messi como figura indiscutida y una actuación colectiva sólida, el equipo dirigido por Lionel Scaloni dio una demostración de jerarquía, autoridad y contundencia, cumpliendo con las expectativas y dejando una excelente impresión en su estreno en esta nueva edición de la Copa del Mundo.
Desde el inicio, la Albiceleste tomó el control absoluto del partido, manejó los tiempos del juego y nunca dio opciones al rival, que intentó organizarse pero no encontró respuestas frente a la calidad y el despliegue físico del equipo argentino. Messi volvió a ser el centro de todas las miradas y se llevó todas las menciones: fue el motor del ataque, participó en los goles y una vez más escribió una página histórica en su carrera mundialista, guiando a su equipo con la magia y la experiencia que lo convierten en referente mundial. El marcador reflejó claramente la diferencia que hubo en el campo, con tres tantos bien construidos que cerraron un resultado inapelable.
Con estos tres puntos sumados, Argentina quedó muy cerca de asegurar su pase a los 16avos de final y encamina su camino hacia la siguiente instancia del torneo. Ahora vendrán los próximos desafíos: primero frente a Austria y luego ante Jordania, los otros dos integrantes de la zona. El equipo demostró que ha mantenido la solidez, el estilo y la confianza que lo llevaron a la cima en Qatar 2022, y reafirmó por qué es considerada una de las grandes candidatas a quedarse nuevamente con el título en esta edición compartida por Estados Unidos, México y Canadá.