Varios ejemplares de esta especie se acercaron a las playas bonaerenses y sorprendieron a los vecinos. Se trata de ejemplares que suelen vivir en islas oceánicas al norte de la Antártida.

Visitas inesperadas se registraron durante los últimos días en playas bonaerenses entre Mar del Plata, Necochea, el Faro Querandí y Pinamar, donde aparecieron ejemplares de lobos marinos sub-antárticos (Arctochephalus tropicalis), una especia que no suele encontrarse en Sudamérica, ya que sus colonias reproductivas se ubican en islas oceánicas al norte de la convergencia antártica.

Desde el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de Mar del Plata indicaron que «aunque no es una especie migratoria, algunos ejemplares se desplazan grandes distancias desde sus colonias reproductivas siendo frecuentes en Sudáfrica, Sudamérica, Australia, e islas de Juan Fernández y Georgias del Sur»,

“Las colonias más cercanas se encuentran a mas de 4000 km del Mar Argentino, y se estima que llegan a las costas de Sudamérica llevados por grandes corrientes oceánicas”, afirmaron especialistas del Grupo de Biología, Ecología y Conservación de Mamíferos Marinos. 

La presencia en Argentina, Uruguay y Brasil se fue incrementando a través de los años y en nuestro país suelen registrarse con mayor frecuencia en los meses de julio, agosto y septiembre. «Los animales que suelen registrarse son principalmente machos adultos, aunque es posible ver también hembras adultas y juveniles de ambos sexos», precisaron.

El lunes pasado, apareció un ejemplar en la playa de Necochea. El ambientalista Carlos Leo creyó que se trataba de un lobo marino típico de la región pero ante los llamados de los vecinos se aceró al lugar. «Según las fotos en principio creí que se trataba de un lobito marino de los denominado Dos Pelos, que abundan en la punta de Escollera Sur. Sin embargo, al llegar al lugar descubro que se trata de un ejemplar de Lobo Marino Sub-antártico: ” Arctocephalus tropicalis”, relató.

“El lobito, luego de ser evaluado en informe escrito se infiere: podría tratarse de un machito juvenil, en principio con buen estado de salud, evaluando sus fauces no está anémico, pero sí, bastante flaco, se lo percibe cansado, sin lesiones externas, una longitud de 66 cms., peso aproximado ente 13 y 16 kgs., y una altura aproximada 18 cm”,  detalló el ambientalista.

En ese marco, recordó que, según Mariana Gentile de Conservación Marina, Mar del Plata, hubo un registro muy similar de la semana pasada en Pinamar.

Características de los lobos sub-antárticos

Los profesionales marplatenses señalaron que los lobos marinos subantárticos tienen una coloración característica, con un color gris amarillento en la cara, garganta y pecho, y bigotes muy largos de color claro. “En algunos ejemplares fue visible la coloración más oscura y el pelaje en forma de cresta erguida en la frente, característico de los machos adultos. Los machos suelen alcanzar tallas de hasta 2 metros y pesar hasta 160 kg, mientras que las hembras raramente superan el 1,5 m de largo y 55 kg de peso”, explicaron.

«La edad de madurez reproductiva en las hembras es de 4-6 años y en los machos de 4-8 años. El período reproductivo se da de noviembre a enero, con una estructura de harenes de 6 a 12 hembras donde los machos llegan antes a las zonas reproductivas para establecer sus territorios y posteriormente llegan las hembras a parir y reproducirse. La lactancia de las crías dura aproximadamente 300 días y las hembras alternan periodos de lactancia en tierra con periodos de alimentación en el mar. La dieta se basa principalmente en el consumo de calamares, complementado con krill, peces y en ocasiones pingüinos y aves, aunque varía según la zona y la estación del año», aseguraron.

Esta especie fue explotada drásticamente casi hasta su extinción por la comercialización de sus pieles en el siglo XVIII y XIX, y se ha recuperado luego de su protección en el siglo XX. “Las islas reproductivas son áreas protegidas y esta especie se halla protegida por normas nacionales e internacionales. Son consideradas en la actualidad como una especie de preocupación menor por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Iucn por sus siglas en inglés)”, indicaron.

Fuente: Crónica