Ni un pescador fue su amor, ni se lo llevó una tormenta tropical. La vida de Rebeca esconde secretos más impactantes que la ficción
«En el muelle de San Blas»
La chica de humo, La novia del muelle, o el violento La loca de San Blas, son algunas de las expresiones con que se recuerda a Rebeca Méndez, la mujer que indefectiblemente vestida de novia vivía de la venta de muñecas de tela a la espera del regreso de su gran amor. Según la historia retratada por el grupo Maná, “él partió en un barco en el muelle de San Blas. Él juró que volvería, y empapada en llanto ella juró que esperaría”. Sin embargo, la verdadera historia dista bastante de lo allí retratado, y como en muchas otras oportunidades, la realidad superó a la ficción.
Esta es la historia de una mujer que amó cuanto pudo, que superó adversidades y destierros con un único arma en sus manos, la esperanza, el saber que algo llegaría. Y lo que finalmente llegó fue un reencuentro, la paz y el sentirse acompañada después de muchos años, después de mucha vida. Rodeada de sus seres queridos y de secretos que finalmente se llevaría con ella.
Fuente: InfoB
