El costo de la vida continúa presionando sobre los presupuestos familiares. En Misiones, una familia de cuatro integrantes —dos adultos y dos niños— necesitó casi dos millones de pesos mensuales para cubrir los gastos básicos contemplados en la medición oficial y no quedar por debajo de la línea de pobreza. El dato corresponde a septiembre de 2026 y fue difundido por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC).
El monto de la Canasta Básica Total (CBT) llegó a 1.955.408,65 pesos, una cifra que permite dimensionar cuánto dinero necesita un hogar para afrontar sus necesidades básicas. En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que contempla los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos nutricionales mínimos y se utiliza para establecer la línea de indigencia, alcanzó los 762.609,37 pesos para una familia tipo. La Canasta Básica Total, en cambio, incluye también otros bienes y servicios esenciales, por lo que sirve para determinar el umbral de pobreza.
La magnitud del aumento se advierte al comparar los valores actuales con los de noviembre de 2023, inicio de la actual gestión nacional. Desde entonces, el costo de la canasta que marca la línea de pobreza aumentó cerca de un 287%, es decir, se multiplicó casi cuatro veces en menos de tres años. Esta evolución refleja el impacto acumulado de la inflación sobre los ingresos de las familias misioneras, que deben destinar una parte cada vez mayor de sus recursos a cubrir gastos esenciales.
Los datos del IPEC ponen de relieve la dificultad creciente que enfrentan los hogares para mantener un nivel de vida mínimo, en un contexto en el que los salarios y las jubilaciones no logran acompañar el ritmo de aumento de los precios. Mientras tanto, organizaciones sociales y referentes del sector reclaman políticas que compensen la pérdida de poder adquisitivo y garanticen el acceso a alimentos, vivienda y servicios para las familias más vulnerables de la provincia.