Nación – El indicador de riesgo país que elabora el banco JP Morgan registró una fuerte baja y se ubicó en 456 puntos básicos, lo que representa una caída de más del 9 % y casi 50 puntos menos respecto al cierre de ayer, cuando había finalizado en 503 unidades. Esta mejora significativa se produce como consecuencia directa del aumento en la cotización de los bonos soberanos argentinos que operan en Wall Street, un movimiento que comenzó desde el inicio de la jornada y que refleja una mayor confianza de los inversores internacionales en la evolución económica del país.
El impulso principal llegó tras la decisión de la agencia calificadora Standard & Poor’s de elevar la nota de la deuda argentina en moneda extranjera a largo plazo, pasándola de CCC+ a B-. Según explicó la propia entidad, esta revalorización se fundamenta en el avance sostenido del programa de austeridad fiscal que lleva adelante el Gobierno, así como en el incremento de las compras de divisas que realiza el Banco Central, entre otros factores positivos. Esta mejora se suma a la que ya había anunciado la calificadora Fitch Ratings a principios del mes de mayo, marcando un cambio de tendencia en la mirada del mercado financiero global.
En el mercado estadounidense, todos los títulos públicos en dólares iniciaron la jornada con subas generalizadas. El bono Global 29 subió un 1,18 %, el Global 30 avanzó un 1,27 %, mientras que los Global 35 y Global 38 registraron incrementos del 2,57 % y 2,58 % respectivamente. El mayor aumento fue para el Global 41, con una mejora del 2,91 %, seguido por el Global 46, que también trepó un 2,50 %. Para el economista Fernando Marull, titular de la consultora FMyA, “ya van dos calificadoras que mejoran la nota, y eso es positivo para empujar los bonos hacia arriba y lograr que el riesgo país baje aún más, acercándose efectivamente a la barrera de los 450 puntos básicos”, tal como había anticipado días atrás.