El inicio de una relación marcada por besos clandestinos, controles estrictos y largas llamadas telefónicas llevó a Fernando y Graciela a apostar todo por un futuro juntos. La despedida en Ezeiza que parecía el fin y la “vida de locos” que llevaron hasta que salieron a flote
Graciela y Fernando el día que se casaron enamoradísimos en septiembre de 1989
Viajemos en el tiempo hacia 1987. Fue ese año que Fernando B. y Graciela D. se conocieron. Ella estaba en tercer año y por cumplir los 16. Él cursaba quinto en el mismo colegio y tenía 17. Si bien Fernando era compañero del hermano de Graciela, fue un amigo en común quien los terminó uniendo. El amor naciente se selló formalmente con un beso el día del cumpleaños de 16 de ella: el domingo 25 de octubre, en un boliche de Berazategui, en una especie de lo que ahora llamaríamos “matiné”, eventos donde solían sortearse viajes de egresados. Y el amor que los atravesó fue fulminante.
Fuente: InfoB