Frederik, el hijo menor de Robert de Luxemburgo y la princesa Julie de Nassau, falleció el viernes a causa de una rara enfermedad que limitaba el funcionamiento correcto de su organismo. Conoce la causa de su deceso.
A los 22 años, murió el príncipe Frederik, hijo menor de Robert de Luxemburgo y la princesa Julie de Nassau, quien hacía bastante tiempo atravesaba una enfermedad poco conocida que afectaba el funcionamiento de sus células, le causaba la disfunción de varios de sus órganos y con la cual luchó hasta el final.
La noticia de su muerte fue revelada por la casa real a través de un comunicado, la cual con suma tristeza publicó un mensaje de despedida y recordó la estremecedora última conversación que la familia mantuvo con él.
La causa del fallecimiento de Frederik y los mensajes de despedida de sus seres queridos
El príncipe de Luxemburgo, murió el viernes a muy corta edad, tras atravesar una extraña patología conocida comúnmente con el nombre de “PolG”, que le fue diagnosticada desde los 14 años. Según especificidades técnicas difundidas en el canal oficial de la realeza, se trata de un trastorno mitocondrial genético que priva a las células del cuerpo de recibir energía y posteriormente ocasiona disfunción y fallas progresivas en el resto de su organismo.
Así, para despedirse de su hijo, quien nació en el 2002 bajo la dinastía, sus padres escribieron un emotivo mensaje en memoria del joven de 22 años, en el que no solo lo recordaron con mucho cariño, sino también compartieron algunos detalles de lo que fue su último encuentro físico y de diálogo con él.
Para comenzar, aseguraron: “Es con un corazón muy pesado que mi esposa [Julie de Nassau] y yo [Robert de Luxemburgo] quisiéramos informarles del fallecimiento de nuestro hijo, fundador y director creativo de la Fundación PolG. El viernes pasado, 28 de febrero, en el ‘Día de las Enfermedades Raras’, nuestro amado hijo nos llamó a su habitación para hablar con él por última vez. Frederik encontró la fuerza y el coraje para despedirse de cada uno de nosotros por turnos”.
Luego, buscaron destacar su sentido del humor y su capacidad para tratar de sacarle una sonrisa a su entorno a pesar de los momentos difíciles que tenía que atravesar: “Después de regalarnos a cada uno de nosotros nuestras despedidas, algunas amables, algunas sabias, algunas instructivas, nos dejó colectivamente con una última broma familiar de larga data. Incluso en sus últimos momentos, su humor y su compasión lo obligaron a dejarnos con una última risa”. De acuerdo a lo que sostuvieron, se trataba de alguien con una gran habilidad para socializar, organizado, siempre positivo frente a la vida y con compasión para tratar las situaciones con justicia y decencia.
Si había algo que le preocupaba al joven de la realeza era saber si sus padres se sentían satisfechos con el hijo que habían criado y si estaban conformes con lo que les vino a aportar a su vida. Ante eso, su padre rememoró con nostalgia algunas palabras que él le había dedicado antes de fallecer, las cuales demostraban cuál era el mayor pensamiento del chico.
«‘Papá, ¿estás orgulloso de mí?’. Apenas había podido hablar durante varios días, por lo que la claridad de estas palabras fue tan sorprendente como profundo fue el peso del momento. La respuesta fue muy fácil, y la había escuchado tantas veces… Frederik sabe que es mi superhéroe, como lo es para toda nuestra familia, para tantos buenos amigos y ahora, en gran parte gracias a su Fundación POLG, para tanta gente de todo el mundo. Parte de su superpoder era su capacidad de inspirar y dar ejemplo”, manifestó.
Finalmente, agradecieron a todos sus allegados y usuarios que enviaron sus condolencias y expresaron su intención de tomar esto como una ayuda para salir más fortalecidos. «Con el aporte de nuestro superhéroe esperamos convertir nuestro profundo dolor en resultados positivos y, de ese modo, seguir su ejemplo inquebrantable. ¡Su mensaje más importante es el de la esperanza, la compasión y la resiliencia! Estamos todos muy orgullosos de vos, Frederik. ¡Descansa en paz eterna!”, concluyeron.