La víctima, de 55 años, fue hallada muerta dentro de su vivienda, en enero, en la zona sur del territorio bonaerense. Los funcionarios de la Justicia intentan averiguar cuáles fueron los motivos de lo ocurrido.
Gracias a dos allanamientos, los pesquisas detuvieron a un individuo que aparece sindicado de haber sido el asesino de un martillero, de 55 años, a quien le disparó un balazo en el rostro dentro de su vivienda. El crimen ocurrió en enero en el sur de la Provincia de Buenos Aires y las autoridades procuran establecer los motivos del suceso.
Voceros judiciales revelaron que al sujeto, de 54 años, se lo requería por la muerte de la víctima, identificada, en forma oficial, como Eduardo Antonio Bustos.
Según agregaron los informantes, el sospechoso resultó apresado el martes en la calle Hubac al 6700, en Ciudad Oculta, en la Ciudad de Buenos Aires y como saldo de un procedimiento realizado por los servidores públicos destinados en la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Azul, con el apoyo de los miembros de la Policía Federal Argentina (P.F.A.) y en base a las directivas impartidas por el doctor Adrián Peiretti, fiscal de la Unidad Funcional N° 13 del distrito en el que aconteció el crimen.
Trascendió que, en esta requisa, fueron incautados un Chevrolet Corsa gris con el dominio finalizado en 220 (utilizado en el ilícito), varios paragolpes y, además, diez aparatos de telefonía celular, entre otros objetos. El restante operativo se desarrolló en la zona noroeste del conurbano bonaerense.
Autoridades de la Superintendencia de Investigaciones en Función Judicial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires se encargaron de supervisar los diferentes procedimientos.
Macabro hallazgo
Consta en este expediente que el hecho se descubrió en la noche del 19 de enero, cuando un sobrino de Bustos arribó a la finca habitada por el martillero, situada en Rauch Bis al 500, entre 63 y 64, en jurisdicción de la comisaría 1ª de Azul, oportunidad en la que observó el cadáver de su familiar, que yacía ensangrentado en el sector de la cocina de la vivienda. A raíz de tal motivo, se abrió un sumario que fue caratulado “Averiguación de causales de muerte”, con intervención de la fiscal Mariela Viciconte.
Peritos de la delegación local de la Policía Científica, al ser convocados por autoridades de la Justicia, revisaron al occiso y entonces lograron determinar que presentaba un certero impacto de arma de fuego 22 largo en la región del rostro, hallándose el proyectil incrustado en la cabeza de Bustos. Debido a esta razón, la causa luego se recaratuló “Homicidio”.
Como saldo de un análisis de las imágenes que captaron las cámaras de vigilancia del barrio, se alcanzó a certificar que, a las 22.30 del 17 de enero, un sujeto arribó a la vivienda de Bustos, quien lo recibió entonces dentro del inmueble, donde permaneció hasta las 2 del día siguiente.
Este sospechoso abandonó el domicilio, llevándose un DVR y de inmediato fugó en una camioneta Chevrolet S-10 negra con la patente terminada en ES (propiedad del martillero), que dejó, luego, en la esquina de Olavarría y Alberti, para finalmente huir en el mencionado Chevrolet Corsa.
Los investigadores procuran establecer los motivos del asesinato. A su vez, se asegura que el agresor incluso habría cenado con la víctima.
Intervino en la causa penal, que preventivamente se caratuló «Homicidio», la magistrada Adriana Raquel Blanco, titular del Juzgado de Garantías N° 1 de Azul.
Fuente: Crónica